lunes, 30 de septiembre de 2013

To Helen


TO HELEN

Helen, thy beauty is to me
Like those Nicean barks of yore,
That gertly, o'er a perfumed sea,
The weary, way-worn wanderer bore
To his own native shore.


On desperate seas long wont to roam,
Thy hyacinth hair, thy classic face,
Thy Naiad airs have brought me home
To the glory that was Greece,
And the grandeur that was Rome.


Lo! in yon brilliant window-niche
How statue-like I see thee stand,
The agate lamp within thy hand!
Ah, Psyche, from the regions which
Are Holy-Land.




A HELENA

Helena, tu belleza es para mí
como aquellos barcos niceos de antaño
que suavemente, sobre un mar perfumado,
al viajero cansado, al que agotó el camino,
llevaban a su propia costa nativa.


En arriesgados mares habituada a vagar,
tu cabello de jacinto, tu rostro clásico,
tus aires de náyade me han traído en casa
a la gloria que fue Grecia
y a la grandeza que fue Roma.


¡Mira! ¡En el radiante hueco de tu ventana
cómo te veo erguida cual estatua,
con la lámpara de ágata en la mano!
¡Ah, Psique de las regiones
que son Tierra Santa!



                                                 Edgar Allan Poe.

martes, 24 de septiembre de 2013

Preguntas de un obrero que lee



Preguntas de un obrero que lee.





¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas?

En los libros figuran solo nombres de reyes.

¿Acaso arrastraron ellos los bloques de piedra?

Y Babilonia, mil veces destruida,

¿Quién la volvió a levantar otras tantas? Quienes edificaron

la dorada Lima, ¿en qué casas  vivían?

¿Adónde fueron la noche

en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?

Llena está de arcos triunfales

Roma la grande. Sus césares

¿sobre quienes triunfaron? Bizancio,

tantas veces cantada, para sus habitantes

¿solo tenía palacios? Hasta en la legendaria

Atlántida, la noche en que el mar se la tragó, los que se ahogaban

pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.

El joven Alejandro conquistó la India.

¿Él solo?

Cesar venció a los galos.

¿No llevaba siquiera un cocinero?

Felipe II lloró al saber su flota hundida.

¿No lloró más que él?

Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años.

¿Quién la ganó también?



Un triunfo en cada página.

¿Quién preparaba los festines?

Un gran hombre cada diez años.

¿Quién pagaba los gastos?



A tantas historias,

tantas preguntas.



Bertold Bhecht.

[Historias de Almanaque].